SEPTIEMBRE DICHOSO!!

Si lo sé, cuando estamos en mitad de Octubre venir hablando de Septiembre está desfasado, nos queda ya el final del verano súper lejano y más en este mundo virtual dónde el ritmo es más frenético si cabe que la vida misma. Empecé a escribir este blog por pura afición y siendo que no es más que eso, escribo sólo cuando tengo tiempo y ganas que por desgracia no es tan habitual como quisiera. Así que mil disculpas a mis lectoras/es aférrimas/os (si es que tengo alguna/o) y disculpad si alguno/a se ofende porque me dirija a vosotras/os en femenino primero, que está claro que entre madres ( y no padres, aunque alguno hay) anda el juego.

Soltada la chorrada del día, vamos al meollo del asunto, ¿porque he llamado a este post Septiembre dichoso? Pues porque Septiembre un mes importantísimo en nuestras vidas por varios motivos dignos de recordar, entre otras razones porque es nuestro aniversario de boda y sobre todo porque nació mi pequeña terremoto que ya ha cumplido dos añitos. Un mes de Septiembre de 2013 que fue maravilloso porque nació ella se ha ido convirtiendo año a año (y eso que sólo van dos) en un mes de mierda maravillosamente plagado de viruses.

El año pasado mi retoño cumplía un añito y lo celebramos en casa con la familia con decoración, globos, tarta casera y demás a pesar de llevar una semana sin dormir y con fiebres, pero mi pobre chiquilla no pudo comer su riquísima tarta de chocolate porque aún estaba con un virus gastrointestinal y ni ganas tuvo de probarla…un virus que se le iba se le venía y así estuvimos casi todo el mes, su padre y yo también acabamos cogiéndolo claro.

Este año no iba a ser menos, fuimos a una boda el último fin de semana de Agosto y cogió un catarro, el catarro se convirtió en gripazo, el gripazo en laringitis, la laringitis en bronquitis y aquí estamos aún con tos, mocos y ventolín para la bronquitis y así mes y medio ya sin soltar una o coger otra o digo yo que si es un sólo virus es ultra resistente, a ver si al final va a tener razón mi marido que los hacen en laboratorio y los sueltan para vender medicamentos.

De esta forma un mes que sigue siendo precioso, la llegada del otoño, el cambio de color…el olor a hojas caídas fig-3-estampa-otonalhumedecidas por el rocío de la mañana, todas esas cositas bellas que este mes trae consigo han tenido que ser observadas desde la ventana (una semana de encierro llevamos con la dichosa bronquitis, a ver si cura ya de una puñetera vez) y con la niña ya subiéndose por las paredes.

Así que el inicio de la guardería os podéis hacer una idea de cómo ha ido, la pobre no ha llevado un ritmo continuo en ningún momento, cuando se acostumbró a no llorar y ”resignarse” porque realmente aún no la he visto disfrutar, tenía que dejar de ir por unos días (ha tenido varios episodios con fiebre) y ahora que llevará 10 días sin ir entre la semana enferma y el puente del pilar imagino que el Miércoles nos costará bastante.

Al final hemos decidido que no queremos que nos traiga más regalitos de la guardería, así que en Noviembre vamos a borrarla y nos apañaremos en casita o con los yayos, que me hace mucha gracia cuando me dicen que tienen que inmunizarse, pero inmunizarse ¿a costa de qué? Mi marido nunca fue a la guardería y estuvo y está sano como un roble, así que cuanto menos expuesta este mejor, está claro que no vamos a meterla en una hurna, pero tampoco merece la pena pagar una guardería y que al final este en casa y encima siempre enferma la pobre.

Así que me lamento porque nuestra experiencia con la guardería no haya sido todo lo buena que debería haber sido, en este caso sólo ha servido para hacernos sufrir a las dos el período de no adaptación, para ella con llantos desgarradores y para mí con sentimiento de culpa. Yo que me quedaba rota cada vez que la dejaba llorando…yo que nunca he querido dejarla llorar sin necesidad, que siempre he acudido en cuanto ha abierto la boca con los brazos abiertos. Para mí ha sido durísimo y ahora veo que no ha merecido la pena! En fin de los errores se aprende…esperamos coger esto con más ganas y más experiencia el año que viene y que la adaptación al cole sea mucho más fácil (que para esta ya no queda otra).

He leído historias de otras mamás blogers de maravillosas adaptaciones al cole y sólo espero que la nuestra sea una historia que sino igual (a mí me parece misión imposible) al menos no tan traumática cómo nuestro breve paso por la guardería.